sábado, 24 de septiembre de 2011

El conductor fantasma / The ghost driver

(English version at the end of this post)

En kenia conducen en el lado equivocado del camino y el conductor va a la derecha con lo cual siento que en cualquier momento los carros van a chocar. Todavia no aprendo que al cruzar la pista hay que mirar primero a la izquierda, luego derecha, luego izquierda otra vez.
El trafico en Nairobi es exactamente igual al del centro de Lima, huele tal cual la avenida Abancay. Los conductores de las Matatus (version africana de las combis peruanas) son egresados de la misma escuela de choferes que nuestros conductores de combi. Creo que con eso matizo claramente la escena.
Cuando cruzo la calle y volteo a ver al chofer del vehiculo para darle las gracias por dejarme cruzar, encuentro al conductor fantasma, no hay nadie sentado donde el chofer debe estar. Los pocos segundos que tengo para terminar de cruzar la pista se convierten en pasos de confusion. Es muy divertido reirme de mi misma.
En Peru no daba un paso sin los audifonos en los odios, llevo 5 dias aqui y aun no uso el iPod para caminar. varias razones: el paisaje es tan hermoso y nuevo para mis ojos que siento la necesidad de contemplarlo todo y usar mis 5 sentidos. Ahhh... los colores de Africa. Eso sera para un siguiente post. Otra razon, es por supuesto, el no ser imprudente, todavia no se cruzar las pistas, (risas tontas) y con musica en los oidos soy un peligro en las calles.
Desde Nairobi, Kenia informo para el Peru y el mundo, Marianelly Diaz.
P.D: no tengo tildes en esta computadora, lo siento.


Now in English for my gringos
In Kenya they drive in the wrong side of the road and the driver goes at the right, which makes me feel all the time that cars are gonna collide. I still dont learn how to cross the street, you are supposed to look at the left, then the right, then left again.
The traffic jam in Nairobi is just like the one in Lima, smells just like Abancay Av. the drivers of the Matatus (African version of our peruvian combis) are graduated from the same driver school than our peruvians. I think with this I gave you a better idea. 
When I cross the street and turn to see the driver that let me pass I always find the Ghost driver, there is no one where the driver is supposed to be sitting. So the few seconds that I have to finish crossing the street are so confusing to me. It is actually really funny to laugh at me. 
In Peru I was always walking with my earbuds on, I am 5 days here and I havent walk my iPod to walk yet (and I walk a lot). Few reasons?: the view is beautiful and new for my eyes that I feel the need to contemplate everything and use my 5 senses. Ahhh the colors of Africa. That will be for my next post. Another reason, not to be recklace, I still dont know how to cross the street (silly laughter) and with music in my ears I am a potential risk in the streets.
From Nairobi, Kenya to the world, Marianelly Diaz.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

La Llegada / The Arrival

(English version at the end of this post)

Después de 5 escalas por 3 continentes en 2 dias y medio, llegué a mi destino. Hola kenia.
Por supuesto, mis maletas no llegaron conmigo. Deben estar en algun lugar entre Madrid, Cairo o Addis. Ya llegarán. Tengo a todo un ejercito de amigos y familiares echándose una rezadita en el nombre de las maletas perdidas de Manny.
Mi comité de bienvenida en el aeropuerto estaba conformado por: Kagume, Ian y Tesh, 3 chicos muy grandes, todos miembros del programa por el que llegué a Kenia. Pero lo más alucinante fueron las jirafas que me esperaban a la salida del aeropuerto. ¡Y no se trataba de un zoológico! (Luego me dijeron que era el parque Nacional donde las jirafitas viven libres y felices)
He de decir que fue como despertar en la mañana de Navidad.
Gasté mis primeros shilines 
El calor no era muy fuerte pero yo sentía que estaba cada vez más tonta, aletargada. Jet lag le dicen.
Fuimos en busca de ropa para la peruana que llegó sin equipaje a un mercado de segunda. Increible. Barcos llegan desde Inglaterra con cargamentos de ropa, zapatos y accesorios que estas personas seleccionan y compran, luego las llevan a estos mercados y las venden. Son un éxito.
Seguimos dando vueltas en el carro de kagume, yo no entendía porqué no me llevaban a casa para bañarmee y dormir, estuve viajando durante 3 días!!! Luego me explicaron que su plan era mantenerme despierta hasta las 8pm para que pueda llegar a casa, comer, bañarme y dormir, así el jet lag no me arruinaba toda la primera semana. Tenía sentido.
Me llevaron por mi primera Tusker a un grifo y conversamos hasta que oscureció y por supuesto, toda la paranoia de las recomendaciones que te hacen de: no salir de noche, y los mosquitos que te comen y etc. asaltaba mi cabeza, pero bueno, mis guardianes median todos casi 2 metros y eran locales. Yo, en calidad de Jet laggeada solo sonreía y respondía preguntas sobre Perú, hasta que se dieron cuenta que me quedaba dormida en la silla y me llevaron a casa.
La casa de los voluntarios 
Llegué dormida, así que no supe hasta la mañana siguiente cómo lucía mi casa temporal por afuera. En la casa viven 3 chicas y 2 chicos alemanes, 1 turco, 1 china y 1 japonesa, todos trabajando en distintos colegios de Nairobi. Con niños o con profesores. Una mezcla interesante. Mathew, es el encargado de cuidarnos y preparnos la comida, un señor Keniano de pocas palabras pero de corazón muy grande, y como todas las personas que conozco en este lugar, muy amable.
La primera noche dormí como una roca, y luego de 12 horas de sueño ya recordaba mi nombre. Welcome to Africa, me dije a mi misma.

Now in english for my gringos :)

I arrived at my destination after 5 connecting flights thru 3 continents in 2 days and a half. Hello Kenya.
Of course my luggage did not arrived with me. They must be somewhere between Madrid, Cairo or Addis. They will arrive... I have a whole army of friends and family praying hard in the name of the lost luggage of Manny.
The reception crew was conformed by: Kagume, Ian and Tesh, members of the program that I came thru to Kenya. They all big guys. I started flipping out when we left the airport and saw free giraffes at the side of the road and it was not a Zoo (Then I found out that was the National Park) where they live free and happy. I must tell that it was like my Christmas morning.
I spent my first shilings
The heat was not too bad but I felt more idiot and sleepy. Jet lag they call it. We went to look for clothing for the peruvian without luggage to a second hand market. Amazing. Ships arrive from England with loads of clothing and shoes that this people pick it up and sell it in this markets. They are great!
We went hanging around the city in Kagume's car, I did not understand why they did not take me home to take a shower and sleep, I was travelling during 3 days! They explained me later that their plan was to keep me awake until 8pm so I could arrive home, eat, shower and sleep, so the jet lag wont mess up with me the whole first week. It makes sense.
They took me for my first Tusker in a gas station, we talked till it got dark, and of course the paranoia of every recomendation played in my mind: do not go out at night, mosquitos will eat you even more at night, etc. But I was with this 3 big guys in charge of me and they were locals. Since I was feeling like poop, only smiled and answered questions about Peru until they realized I was falling asleep in the chair so they took me home.
The volunteers house
I went sleeping all the way till the house so I did not know how the house looks like till next day. At the house live 3 girls and 2 guys from Germany, 1 turkish, 1 china, 1 japanese, everyone working in different schools, with kids or teachers. Pretty interesting mix of people. Mathew is the one in charge of us, he feed us. Mathew is an old Kenian guy, quiet but with a huge heart and like everybody in this town, very kind.
My first night slept like a rock and after 12 hours of sleep I could remember my name. Welcome to Africa I told to myself.

martes, 20 de septiembre de 2011

Egipto

El avión a Egipto olía a incienso. Egipto también.
Sentí que el piloto hacía gárgaras al hablar en árabe.

domingo, 18 de septiembre de 2011

¿A Kenia? Parte II

24 años de mi vida buscando y encontrando experiencias "reales". Toda una apasionada. Romántica, si quieres.
Pero siempre llego a un punto en el que creo que Dios me pone en situaciones en las que digo: ¿en serio?... Incluso en este viaje. Las puertas se abrían, estaba cantado, era inminente.
Por razones que nunca faltan, para algunos resulta difícil entender que una peruana (Cañetana, encima) quiera ayudar a un país pobre de Africa...
Al de la embajada de España esto no le terminó de cuadrar y decidió negarme la estadía en su país por 5 días. En fin.
El día previo al viaje.
Renegando como vieja. El cajero automático se comió mi tarjeta de crédito. Me la devolvían en 3 días por ser "emergencia", no les quedó claro que viajaba al poto del mundo al día siguiente y por 10 meses!!! (me volví a ofuscar de recordar que fue culpa de la incompetente señorita de la banca telefónica de ese banco) volviendo al tema.
El viaje.
Absolutamente, cada miembro de la aerolínea que me traía en mi primera (de 5) escala, se tuvo que asegurar de lo que esta, para ellos, sinsentido peruana trataba de hacer. ¿A Kenia? Me miraban todos consternados. Llamadas a supervisores, migraciones y demás. ¿Tan malo era el tema?
El vuelo salía a las 12:20am y yo a las 11:55pm seguía parada en el counter tratando de hacerles entender que las 5 conexiones me llevaban a donde quería llegar, sí, a Kenia.
Para colmo mi compañía de viajes me jugó una mala pasada no cambiando la fecha del vuelo Madrid - Nairobi (que inicialmente era de 5 días en Madrid) por la escala técnica de 8 horas que haría en el bendito aeropuerto de Barajas. Y claro, yo no podía montarme en el avión por no tener visa Schengen (requisito en una de mis escalas) . Llamaron hasta Kenia para cerciorarse que yo no necesitaba visa para entrar a su país.
25 minutos para que el avión despegue.
Llamé a mi todopoderosa gringa que en cuestión de 5 minutos puso a la compañía de viajes en su sitio. Me llamaron al celular, me dieron el número de vuelo que confirmaba que yo viajaba el mismo día que aterrizaba en Madrid y no 5 días después. Las señoritas del counter, que ya simpatizaban conmigo, una corría desde el otro extremo del aeropuerto con los pulgares arriba dándole el ok a su supervisora, mientras que la otra mandaba mi maleta a ser embarcada. Boarding pass en mano, comencé a correr. Con 20 minutos pensé que mis 5 conexiones y yo no iríamos a otro sitio que a mi casa en Lima y a dormir. Y sin embargo, no entraba en pánico. Creo que estaba convencida que mi viaje tenía que ser una aventura de principio a fin.
La breve despedida.
El reloj avanzaba como un loco. Mi familia y amigos que llevaban 2 horas rezando fuera de la zona de check in comenzó a correr conmigo hasta la puerta del control de seguridad donde solo me quedaba colgarme de sus cuellos por unos segundos. No hubo tiempo para la pena. Tenia menos de 20 minutos para pasar por el control de seguridad y migraciones. La adrenalina fluía a mil. Recuerdo parar un segundo y verlos a todos por última vez, ojos rojos y buenos deseos. Hakuna Matata! Y me fui.
Corre Manny, corre.
Mi teléfono vibraba mientras yo trataba de llenar la hoja de migraciones. Todos querían asegurarse que hubiera llegado a mi gate, pero yo seguía aún corriendo.
Llegué con el corazón en la boca y la lengua afuera. ¡Pero llegué! Las chicas del counter eran las que embarcaban a los pasajeros. Y todas sonreían y me deseaban aliviadas ahora, un muy buen viaje.

Pero esta aventura recién comienza. Estoy en el aeropuerto de Madrid, mi reloj biológico sabe que son las 5am pero aquí son como las 12 del día (siguiente). Ya comencé a sentirme medio idiota y bastante jet laggeada.
Todavía me faltan 3 aviones más. Vamo' Perú!

Waka waka.

sábado, 17 de septiembre de 2011

¿A Kenia? Parte I

Tenía 14 años cuando una amiga me prestó un libro: El río y la fuente. La historia de 4 generaciones de mujeres africanas que me impactó al punto de despertar una inmensa curiosidad por ese continente misterioso, verde! o negro, según como se mire.
Quiero ir a Africa.
La ONU, la Cruz Roja Internacional, El Cuerpo de Paz, de alguna manera llegaría... Aplicaciones como voluntaria, siempre en lista de espera.
Así que durante la carrera universitaria analicé otras opciones, encontré un programa que tenía la perspectiva de lo que yo quería hacer, Prácticas en desarrollo, intercambios culturales. Bingo.
Pero sin dinero no llegas ni a la esquina. Hay que trabajar. Ahorrar. Luego decidir cuando es el mejor momento. El mejor momento es Ahora. Y luego irte.
Trabajé 15 meses como Consultora en una empresa de Comunicación Corporativa, no ahorré.
Y ahora ¿Cómo me tomo un año sabático con un sueldo peruano de consultora Junior? No se puede.
Mi solución: Renunciar. Irse del país. Trabajar de mesera, niñera, cuidar perros, casas y todo lo que te genere ingresos como para trabajar por amor al arte.
Eso hice. Y ahora me voy. Nos vemos pronto, Perú.
Africa espera por mi. Hakuna Matata!

Nota especial: Junto al esfuerzo necesario para perseguir mi tan amado sueño africano, Dios me puso personas increíbles en el camino. Nada de esto hubiera sido posible sin la ayuda de todos los que en algún momento aportaron de alguna manera a este viaje: económicamente, emocionalmente, espiritualmente. A todos ellos: GRACIAS!